En X descubrieron algo revolucionario: que darle superpoderes a Internet sin sentido común no siempre termina bien.

Durante días, Grok fue usado como probador virtual sin consentimiento, fábrica de deepfakes y circo digital. Desde Elon Musk en bikini (porque claro, Internet nunca decepciona) hasta cosas mucho más oscuras que no tienen nada de chiste.
La fiesta se acabó.
Y no con un simple “te cierro la cuenta”, no. Elon sacó la carta de nivel final:
👉 “Si usas la IA para crear contenido ilegal, prepárate para conocer a la justicia.”
Porque sorpresa:
Eso no es “ingenio”,
no es “humor”,
no es “hackear el sistema”.
Es un delito.
La IA no te volvió creativo, solo te quitó el filtro… y ahora quieren devolverte uno, pero judicial.
La tecnología puede ser brutalmente poderosa, pero no vino con una licencia para humillar, acosar o fabricar abusos desde el teclado y esconderse detrás de un prompt.
Ahora la gran pregunta no es si Grok falló.
La pregunta es:
¿Hasta dónde llega la responsabilidad del usuario y hasta dónde la de la plataforma que dejó la puerta abierta?
💬 Te leo en los comentarios:
¿Está bien que el usuario cargue con todo el peso legal o la IA debería tener frenos que ni el más “creativo” pueda romper?
Porque parece que algunos confundieron inteligencia artificial con impunidad artificial.
Tamo Alante "y tú te enteraste después"