Video cambia rumbo del caso del doctor en Las Guáranas

Un material audiovisual captado por cámaras de seguridad y difundido en las últimas horas ha introducido nuevos elementos en el proceso judicial que involucra al médico WilBert Polanco Sanz, investigado tras la denuncia presentada por una joven de 20 años en el municipio de Las Guáranas, provincia Duarte.

El video, que corresponde al momento en que la denunciante sale del consultorio luego de la consulta médica en la que presuntamente ocurrieron los hechos, se ha convertido en una de las piezas más comentadas dentro y fuera de los tribunales. Las imágenes muestran a la joven abandonando el centro de salud pocos minutos después de la cita, escena que ahora forma parte del análisis probatorio dentro del expediente.

La divulgación del audiovisual ha generado un amplio debate en San Francisco de Macorís y otras comunidades de la provincia Duarte. En redes sociales y espacios de opinión pública, ciudadanos han expresado posturas divididas respecto a la interpretación del contenido del video y su posible incidencia en el proceso judicial.

De acuerdo con la defensa técnica del profesional de la salud, las imágenes evidenciarían que la joven se retira del lugar caminando con aparente normalidad, sin mostrar señales externas de alteración emocional inmediata. Los abogados del galeno sostienen que no se observan gestos de desesperación, solicitudes de auxilio ni manifestaciones visibles de pánico al momento de salir del consultorio, argumento que han presentado para respaldar su postura.

No obstante, otras personas que han examinado detenidamente el material consideran que ciertos movimientos corporales podrían interpretarse de forma distinta. Algunos observadores señalan que la joven aparenta llevarse las manos al rostro, lo que para ellos podría sugerir un estado de afectación emocional, aunque este detalle continúa siendo objeto de análisis.

En ese contexto, la representación legal de Polanco Sanz ha planteado que la ausencia de señales externas de angustia inmediata podría indicar que las imputaciones no se corresponden con la realidad de los hechos. Incluso han insinuado que el caso podría estar motivado por intenciones ajenas a la verdad, argumento que forma parte de su estrategia de defensa ante el tribunal.

Por su parte, el Ministerio Público ha reiterado que la valoración de un caso de esta naturaleza no puede sustentarse únicamente en la apariencia captada por una cámara de seguridad. Especialistas en psicología forense consultados dentro del proceso han explicado que las reacciones ante situaciones traumáticas pueden variar considerablemente de una persona a otra. Algunas víctimas, indican, pueden experimentar estados de bloqueo emocional o shock que no necesariamente se reflejan de manera evidente en su comportamiento inmediato.

Las autoridades han informado que el video será examinado en conjunto con otros elementos probatorios, incluyendo testimonios adicionales y peritajes técnicos. Asimismo, se confirmó que existen otras tres denuncias previas correspondientes a años anteriores, las cuales también están siendo evaluadas para determinar posibles patrones o coincidencias relevantes dentro de la investigación.

Mientras el caso continúa su curso en los tribunales de la provincia Duarte, el médico permanece bajo custodia judicial en San Francisco de Macorís. El tribunal competente deberá analizar la totalidad de las pruebas presentadas por ambas partes antes de emitir una decisión definitiva sobre su situación legal.

El proceso sigue generando atención pública y mediática, convirtiéndose en uno de los expedientes más comentados en la región en las últimas semanas. Las autoridades han reiterado su compromiso de garantizar un procedimiento transparente, respetando el debido proceso y los derechos de todas las partes involucradas, mientras se esclarecen los hechos mediante las vías institucionales correspondientes.

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