La pelota quedó sudada en la cancha de la prisión, y nadie se atrevió a recogerla
Sabías que esa escena no podía terminar así, y aquí estamos, porque algunas historias se niegan a morir en un simple video. El destino tiene una manera irónica de jugar sus partidos, sobre todo cuando crees que ya conoces todas las reglas. Y en esa cancha de baloncesto, bajo el Leer más









