La pregunta que nadie se atrevió a hacerle al líder del penal: ¿y si el nuevo sí sabe jugar?
Ya viste la chispa, ahora te toca sentir el incendio completo. Don Chucho, el veterano que vende los dulces en la tienda del penal, no se perdió ni un solo movimiento. Estaba ahí, con su canasta de plastico desgastado, cuando el pelo de la nuca se le puso de punta. Leer más









