El brindis de la traición: Cuando el desprecio se paga con la propia ruina
«Firma de una vez, Elena, no hagas esto más patético de lo que ya es», soltó Ricardo con una frialdad que calaba más hondo que el viento helado de esa noche. Elena lo miró fijamente, tratando de reconocer en esos ojos gélidos al hombre con el que había compartido quince Leer más









