La sonrisa del guardia: ¿por qué no le tembló la mano frente a cinco reclusos?
Sabías que la historia no terminaba ahí. No podías quedarte con esa escena a medias, con esa sonrisa irónica flotando en el aire del patio. Aquí sigue todo, desde los ojos de quien lo vio todo. El viejo Méndez, el cocinero de la prisión, llevaba veinte años viendo llegar guardias nuevos. Los había visto flaquear … Leer más