El asedio a la fortaleza de cristal: el juego final del hombre que lo tenía todo
«Incluso el rugido del trueno se siente pequeño cuando el destino te respira en la nuca», pensó Aurelio mientras ajustaba el nudo de su corbata de seda italiana frente al espejo del vestíbulo. Afuera, el mundo que él mismo había construido a sangre y fuego se estaba desmoronando bajo el Leer más









